1946-1955 | Comienzo con impulso

Espíritu pionero en la posguerra: el pistoletazo de salida para BAUER KOMPRESSOREN

1946: fundación en tiempos difíciles

Múnich está en ruinas tras la Segunda Guerra Mundial. Pero Hans Bauer no lo duda: con una voluntad inquebrantable, funda BAUER KOMPRESSOREN, sentando así las bases de una historia de éxito que continúa hasta hoy. Todo comienza de forma muy modesta en la calle Wolfratshauser Straße: con compresores de un solo escalón para pulverizar pintura y bombas de aire sencillas, principalmente para uso agrícola. 

«Quiero fabricar máquinas que hagan su trabajo al 100 %. Cada porcentaje menos cuesta un 10 %». Hans Bauer, fundador de la empresa 

1946

Compresores con cupón

En la posguerra hay escasez de materiales. Las máquinas como el legendario compresor K 101 no se pueden comprar sin más, sino que requieren los denominados cupones de hierro y bronce, que son asignados estrictamente por los aliados. 

Ejemplo: 

  • Precio del K 101: 160 marcos alemanes 
  • Cartas de asignación necesarias: 10 contingentes de hierro y 1 de bronce 

1948: primeros signos de recuperación

Dos años después de su fundación, llega el primer éxito económico: 

  • Un importante pedido de exportación de 30 compresores marca el inicio del comercio internacional. 
  • Al mismo tiempo, comienza la producción en serie de compresores de dos etapas con una presión de 15 bar, lo que supone un hito tecnológico para la joven empresa. 

1954

1954: el gran avance Un hito:

BAUER KOMPRESSOREN supera por primera vez la mágica barrera del millón de marcos alemanes en facturación. Con el éxito económico, la empresa también crece de forma visible: se construyen nuevas naves de producción en la Wolfratshauser Straße y se amplía sistemáticamente el programa de producción. Se sientan las bases para un mayor crecimiento. 

1955: movilidad con diésel

Un nuevo salto tecnológico: BAUER comienza a fabricar compresores diésel móviles. Estos robustos sistemas, inicialmente con potencias más reducidas y posteriormente con hasta 140 CV, marcan un paso decisivo en el camino hacia la gran tecnología industrial, sentando las bases de la actual diversidad de la gama de productos. 

Nace un clásico: UTILUS

Este año también ve la luz un auténtico pionero del buceo: se inicia la producción en serie del primer compresor de alta presión UTILUS. 

  • Rendimiento en aquel entonces: 80 litros de aire respirable por minuto • Dimensiones sin cambios hasta hoy, exportado a todo el mundo 
  • Todavía en funcionamiento gracias a su extrema robustez y a la disponibilidad de piezas de repuesto El nombre UTILUS (del latín «útil») simboliza nuestro lema: «Siempre aire y seguridad para nuestros buceadores». 
1955
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